domingo, 24 de octubre de 2021

La participación escolar


En cuanto al estado actual de la participación escolar de los alumnos, padres y madres, lo que mi percepción y mis sentidos me dicen es que, en la mayoría de los centros educativos, brilla por su ausencia. Por otra parte y como nos advertirían los filósofos idealistas como Platón, las cosas a veces no son como aparentan ser y, ya también desde un punto de vista científico, nuestra experiencia y percepción personales no son desde luego suficientes para inferir conclusiones generales sobre temas tan complejos y controvertidos. 

Sin embargo, mediante la sesión que dedicamos a estudiar el estado de la cuestión sobre participación escolar y conforme uno se informa sobre la situación mayoritaria en los centros educativos del país, se viene a confirmar lo que en un principio daba por cierto: la participación escolar es mínima, defectuosa o, por lo menos, insuficiente. 

Si queremos ser capaces de promover una mayor motivación e interés en, por ejemplo, el alumnado con el objetivo de que aumente su participación en el desarrollo educativo del centro, debemos de seguir unas pautas claras. Estos intentos de dinamización se comparten fuera del ámbito educativo, cuando se quiere, por ejemplo, lograr un mayor compromiso social. 

En primer lugar, debemos conseguir que existan los medios para que los alumnos (también los padres y los profesores) puedan informarse y situarse dentro del contexto y el panorama de ese momento en su centro en concreto. Posteriormente, los agentes mencionados tendrían que tomar una postura al respecto en los temas en los que se requiera una participación escolar, así como las cuestiones más sonadas del momento. Entonces, llegaría el momento en el que se utilicen las vías dispuestas por el centro y el sistema educativo para la movilización, la creación y la participación de estas personas en la vida escolar. 

En este sentido y en definitiva, órganos como los consejos escolares deberían ser revisados, reformados y actualizados para que cumplieran estas directrices básicas y lograran de manera efectiva un aumento de la participación y la implicación escolar de padres, profesores y alumnos en la educación de estos últimos. 


sábado, 23 de octubre de 2021

El colegio en casa

 La entrada y clase de hoy ha ido enfocada al Homeschooling, una modalidad educativa que consiste en que los alumnos realicen su formación desde casa, sin asistir presencialmente a un colegio ordinario. En primer lugar, he de admitir que me parece un tema anchísimo, muy controversial y del que carecía (y a lo mejor todavía carezco) de ninguna información. 

Hoy en día, es indudable que resulta difícil imaginar el Homeschooling como una posibilidad cercana, real y aplicable en la mayoría de las familias. Sin embargo, pensando en la educación del pasado (no tan lejano), en la que la mayoría de la población no asistía a la escuela o lo hacía hasta edades no muy avanzadas, resulta natural concluir que las casas eran un lugar en el que poder continuar o desempeñar la actividad académica de manera natural. 

El paradigma actual, como he mencionado, es enteramente diferente. En mi opinión la disyuntiva está bastante clara: la educación principal y ordinaria ha de suceder en la escuela y la opción del homeschooling ha de conformar una mera alternativa marginal. 

Ahora bien, estaríamos en una conversación distinta si de lo que tratáramos, al hablar de la educación en casa, no fuera imponerla ni de verla como una posibilidad real que supla por entero la formación ordinaria sino de mejorar su calidad y desempeño para los casos en los que sí es aplicable y especialmente en aquellos supuestos en los que conforma la única vía posible de formación. 

Otra cosa distinta es alabar los grandes beneficios que puede suponer continuar la educación en casa o en familia, independientemente de que los alumnos vayan al colegio reglado o no. En el vídeo que visualizamos nos topamos con muchas de las indudables ventajas que acompañan la educación en el hogar. Los chavales aprendían cosas tan vitales y tan poco frecuentes en la enseñanza ordinaria como son las habilidades culinarias, las tareas del hogar, etc. 

Sin embargo, tenemos que entender y contextualizar que el resto de los contenidos que recibían son mucho más específicos y necesitarían de una logística y unos padres-docentes con un nivel cultural y educativo altísimo. Por ejemplo, los protagonistas del documental aprendían a tocar varios instrumentos, a cantar Rossini, recibían clases online desde una escuela estadounidense... Este tipo de educación no es realista ni aplicable a todas las familias y los contextos y, por lo tanto, ha de permanecer como una alternativa excepcional a la educación ordinaria. 

martes, 19 de octubre de 2021

La formación del profesorado

La formación del profesorado es un tema que nos incumbe a los alumnos de este máster de manera muy directa. Por lo tanto, podríamos decir que estamos conociendo y experimentando de primera mano cual es el sistema español de formación del profesorado. Y es evidente que necesita mejoras. 

En primer lugar se asume desde la investigación educativa y el ámbito internacional que, como ocurre en otras profesiones, los docentes deben pasar por un período de formación y un período de práctica de su actividad. En España, ambas etapas (en el caso de la Educación Secundaria) estarían comprimidas en el Máster de Profesorado que actualmente estamos cursando. Este sistema, que aglutina la formación docente a un único curso y la formación práctica a un par de meses comporta una evidente debilidad en la formación del profesorado español. 

En mi opinión, este sistema debería ser sustituido y mejorado por uno mucho más eficiente. En primer lugar, debería extenderse mucho más el período de formación, especialmente la parte práctica, donde los profesores realmente aprenden a desempeñar su función docente. Posteriormente, habría que centrar el control exhaustivo de elección de docentes (la oposición) en los resultados y el desempeño de la actividad docente, como definitivamente no ocurre en el modelo actual. 

Pienso firmemente que, de esta manera, la calidad del profesorado español y por ende de toda la educación aumentaría considerablemente. 

domingo, 17 de octubre de 2021

Libro Blanco de la profesión docente

Sinceramente, no tenía ni idea de lo que era un libro blanco antes de realizar la práctica de clase. Me ha resultado un concepto muy curioso que puede aplicarse a cuantos campos de conocimiento existan. Por lo tanto, creo que debería ser una iniciativa que se realizase con mayor frecuencia y que tuviese una divulgación más alta, dada la cantidad de conocimiento que se puede llegar a aglutinar sobre un tema. 

Porque, indudablemente, existen infinidad de temas controversiales sobre los cuales hemos de tomar decisiones grupalmente en forma de sociedad. Y, en mi opinión, sería muy beneficioso que estas decisiones se tomasen con el consenso y el consejo previo de numerosos expertos, técnicos y especializados en el sujeto. 


El caso de la docencia y la educación me parece un ejemplo paradigmático sobre el uso y la necesidad de este tipo de iniciativas. Y aunque observe con agrado que exista un Libro Blanco de la Profesión Docente, incluso creado por el Gobierno español, me sigue pareciendo insuficiente por dos motivos. En primer lugar, el corto alcance que creo que en la práctica llega a tener el libro. Al final, estas reflexiones sobre el papel de la profesión docente permanecen en un plano dialéctico si no sirven para poner en marcha conclusiones y políticas que cambien la legislación y el marco educativo al que referencian. 

Asimismo, por otro lado encuentro que podrían realizarse otros libros que englobasen el resto de aspectos relacionados con la educación y en los cuales el docente no ocupa el plano central. Estos factores también son objeto de controversia y debate, por lo que debería reflexionarse asimismo sobre ellos para encontrar conclusiones y lugares comunes desde los que poder plantear una reforma educativa que aglutine el consenso y la razón. 

sábado, 16 de octubre de 2021

La profesión docente

Esta entrada está destinada a reflexionar sobre las funciones de la profesión docente, en concreto, las atribuidas por la LOMLOE en su modificación sobre el artículo 91 de la LOE. También intentaré relacionarlas con lo observado en el documental visionado en clase: "Pulso al fracaso".

En mi caso, me tocó centrarme en la quinta función, parte del artículo 91.1.e) y relativa a: la atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral del alumnado. Lo primero que se me viene a la mente al reflexionar sobre esta función y encuadrarla en el marco de la LOMLOE son las nuevas propuestas de contenidos y asignaturas efectuadas recientemente y dirigidas a fomentar este tipo de desarrollo en el alumnado. 

En mi opinión, este tipo de contenidos y de habilidades deberían comenzar a tratarse con mayor seriedad y dedicación en las escuelas, ya que hasta el momento no se ha hecho. Si bien el artículo puede resultar amplio, me estoy refiriendo en concreto al impulso del desarrollo afectivo, social y moral del alumnado, ya que los aspectos intelectuales y psicomotrices sí tienen cabida en el contexto educativo actual. Por otra parte, el factor moral ha querido ser introducido en ocasiones anteriores a través de asignaturas como Educación a la Ciudadanía y también se encuentra presente en asignaturas como Filosofía. En estos casos, la función docente queda clara y bien estipulada ya que forma parte de los contenidos y las competencias de las asignaturas, convirtiéndose en algo asumible y perfectamente realizable. 

Sin embargo, ¿qué ocurre con el desarrollo afectivo y social del alumnado? Pues ocurre que a los profesores se les responsabiliza de estas funciones en este tipo de leyes pero no se les explica ni se les da los medios para poder llevarlas a cabo. En definitiva, muchas de estas iniciativas terminan por ser "papel mojado" y no llevan a ningún puerto sus buenas intenciones. ¿Cómo ha de mejorar el desarrollo afectivo del alumnado el profesor del matemáticas? Ciertamente nadie lo sabe ni a nadie parece importarle que finalmente los alumnos terminen por no recibir este tipo de aprendizajes en la escuela ya que no figuran entre los contenidos ni las competencias reales de ninguna de las asignaturas. 

martes, 12 de octubre de 2021

La educación en Castilla y León

El contexto educativo de Castilla y León viene marcado por una serie de peculiaridades importantes e inherentes a la comunidad, como son la gran desigualdad de recursos y poblacional entre las distintas zonas de la región, así como las diferencias arrojadas en la comparación con otras comunidades del país. 


Sin embargo, estas cuestiones las trataré en una de mis entradas voluntarias. En esta ocasión, se nos pedía mencionar los aspectos fuertes y débiles de la educación en la región. La gran fortaleza de nuestro sistema educativo es, sin duda, el alto nivel y desempeño del alumnado, como podemos observar en los informes PISA si comparamos los resultados con otras autonomías españolas. Esta situación la heredamos del pasado, partiendo de un nivel en general alto y que ha llegado en este momento a ser el más alto del país. Otro de los éxitos de los que presume la Consejería de Educación es el de confrontar los altos niveles de fracaso y abandono escolar presentes en el país a través de políticas dirigidas a "repescar" este tipo de alumnos y darles una educación de calidad. 

Sin embargo, no creo que este último dato arroje una gran fortaleza sobre la región sino más bien un intento político de "sacar pecho". Las debilidades en este sentido son todavía notorias y el margen de mejora inmenso. Como mencionaba anteriormente, la accesibilidad a la educación en algunas partes de la comunidad es complicada, lo que hace que muchos estudiantes se tengan que desplazar muchos kilómetros para ir al instituto. De manera aún mas acusada ocurre con los alumnos de estudios superiores, que en la mayoría de ocasiones tienen que emigrar de sus ciudades y/o de la comunidad para ir a la universidad. Pero, como dije, estos aspectos los desarrollaré en otra de mis entradas: Campo Amarillo. 


miércoles, 6 de octubre de 2021

El estado de la educación en el mundo: mejoras

 En mi grupo (el número 3), debatimos sobre la importancia de involucrar a las familias en la educación de sus hijos, así como los distintos modelos existentes y las posibilidades de mejora que cabían en el contexto español. 

En primer lugar, cuestionamos la efectividad del actual desempeño de las familias cuando estas tratan de involucrarse en la educación de sus hijos. Pareciera como si la labor que han de realizar los padres fuese una especie de vigilancia constante, en lugar de un asesoramiento (tipo coach). En este sentido, pensamos que los estudiantes deben tener su propia autonomía y cargar con ciertas responsabilidades, en lugar de ser meros cumplidores de las voluntades de sus padres y del colegio. 

Hubo un punto que consideramos crucial para integrar a ambos bandos en la educación de los chavales, y es la coordinación y la cooperación de los mismos. Creemos firmemente que alcanzar este objetivo mejoraría el proceso educativo considerablemente. 

Ahora bien, nos dimos cuenta que para involucrar a los padres en el desarrollo personal y educativo de sus hijos existía un problema que se repite con frecuencia en los hogares españoles: el problema de la conciliación.  Observamos que no es que los padres no puedan colaborar con los colegios involucrándose a fondo en el funcionamiento de los mismos, sino que muchas veces estos no pueden ni continuar la labor educativa en sus casas puesto que no cuentan con el tiempo ni la disponibilidad necesaria. 

Calle Macías Picavea, 11

He dado por hecho que la última entrada tiene que ser la más importante, personal, trabajada, emotiva, etc. así que he decidido hacerla sobr...